Honduras: La verdadera cuna del chocolate
El cacao y sus primeros usos

Hace años se han venido escuchando rumores de que Honduras no solo produce el mejor cacao gourmet del mundo, sino también que es el país del que se origina el chocolate, y las pruebas de que sus múltiples usos e importancia en las culturas pre-hispanoamericanas surgen de Honduras son cada vez más.
El primer indicio se encontró en 2007 gracias al Arqueólogo Biomolecular Patrick McGovern de la Universidad de Pensilvania que se especializa en bebidas fermentadas. En Puerto Escondido, que queda en el Río Ulúa, Cortés, él encontró restos de una botella en forma de una vaina de cacao donde probablemente se sirvió una bebida alcohólica de pulpa de cacao aproximadamente entre los 1400 a 1100 años antes de Cristo. (Y según las investigaciones del arqueólogo David Sedat, también de la Universidad de Pensilvania, la vainilla que tan generalmente es consumida en el mundo también proviene de Honduras.)
Así que, aunque el cacao tradicionalmente no se utilizara como lo hacemos ahora, la vaina llena de pulpa se fermentaba para hacer cervezas y los granos eran usados como moneda o para propósitos medicinales. En rituales, como bodas, sacrificios y funerales, el cacao también tomaba un rol vital para preparar una bebida caliente de la pulpa con agua: El primer chocolate creado.
El cacao tocó tierra española por primera vez en 1502, cuando Cristobal Colón y su hijo Ferdinando fueron introducidos a la misteriosa semilla en la isla de Guanaja, que los nativos veneraban como algo valioso. Al notar la importancia de los granos, decidió llevar algunos de vuelta a la realeza, pero por no saber cómo utilizarlos, nada resultó del asunto.
El chocolate moderno en Honduras
Ahora, es la semilla, y no la pulpa, lo que se usa como materia prima para crear dulces y cocoa en polvo. Estos métodos de preparación comenzaron a aplicarse tras la conquista española, con la que se añadió azúcar y leche a la mezcla.
Por cientos de años después, el cacao continuó creciendo en Honduras, y los granos fueron exportados a chocolaterías extranjeras en décadas más recientes, pero en el 2010, varios agricultores dueños de fincas decidieron comenzar a sembrar plantas de cacao de mayor calidad, teniendo como meta lograr la producción local gourmet para reemplazar el sistema limitado a la exportación de cacao de calidad regular.

Hoy, la emoción por desarrollar chocolate artesanal se ha popularizado. Más de 20 fincas en la zona noroccidental del país, donde se encuentran los bosques húmedos y nublados, han decidido enfocarse en esta fruta para comenzar a producir chocolate local artesanal en mayores cantidades, y Copán y Danlí han decidido explorar sus raíces hondureñas a través de la chocolatería.
Ahora existen centros turísticos educativos dedicados al cacao y este año, en el mes de febrero, se realizó el Segundo Festival Internacional de Chocolate en el Lago de Yojoa, con más de 30 productores locales y también participantes extranjeros.
La calidad alcanzada por los productores hondureños mostró frutos por primera vez cuando en octubre de 2015 se ganó el 17mo lugar en producción de cacao fino, en el Salón del Chocolate en Francia, de entre 146 muestras provenientes de 35 países diferente que participaron. Motivados por este tipo de logros, Muchos hondureños han seguido su pasión por el chocolate, aprendiendo sobre cocina gourmet y chocolatería en Europa o Sudamérica, para regresar a su país con los conocimientos necesarios para ayudar a revivir la tradición cultural de los mayas.
Los “chocolatiers” hondureños

Entre los casos de éxito de fama internacional encontramos ejemplos como el de la olanchana Maribel Lieberman, dueña de la marca MarieBelle, que desde el año 2000 abrió una tienda de dulces en Nueva York, y sus chocolates se convirtieron en uno de los favoritos de Oprah Winfrey, quien al hablar de ellos en su talk show, ayudó a que sus creaciones escalaran y obtuvieron aún mayor reconocimiento, logrando abrir varias tiendas exitosas en Japón y una en Dubai. Desde 2015, su proyecto De Finca a Chocolate entrena a mujeres agricultoras hondureñas para que produzcan el cacao con el que ella pueda trabajar, lentamente trabajando para que todo el proceso se realicé en su país de origen.
Nacionalmente, eventos como Bazar del Sábado, entre otras iniciativas, han permitido darle más espacios a las microempresas que se continúan sumando a la producción local. Algunas de las marcas conocidas son: Cacao Chocolatería Boutique e Ibagari Premium Chocolate en San Pedro Sula, Me Late Chocolate en Danlí, Palato, Balti, Flor de Cacao en Valle de Ángeles, Mayan Harvest en Copán, y Elit Chocolatier en Tegucigalpa. Hay muchas más microempresas naciendo en esta industria cada año, y con eso todos esperan que Honduras recupere su imagen como el país del chocolate muy pronto.